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13 de mayo de 2017

Poder decir no

Janet Naningoi, lucha contra la ablación/ World Vision
Isabel, de World Vision

Yo sabía lo que era la mutilación genital. No hay nadie en Marigat, la comunidad de Kenia donde vivo, que no lo sepa porque desde pequeñas nos cuentan que para casarnos tenemos que pasar por ella. Sabes lo que es pero nadie te explica lo que duele.

Cuando yo tenía 13 años, a mi colegio llegó una profesora de otra zona del país donde no se realiza la mutilación genital femenina y por primera vez supe que tenía derecho a decir no a esta práctica.

Ahora tengo 23 años y soy más fuerte, pero entonces solo tenía 13 y me costó reunir el valor suficiente para decir no. Pero lo hice, y cuando mis padres lo estaban preparando todo para la ceremonia de ablación, le dije a mi madre que no quería que lo hicieran. Huí, me refugié en casa de mi tía porque tenía miedo a lo que podía pasar.

No volví a casa de mis padres hasta después de tres meses. Quería explicarles que mi sueño era estudiar y construir un futuro sin la necesidad de mutilar una parte de mi cuerpo. Ellos me escucharon y de alguna manera, lo aceptaron.

Cuando volví a la escuela, mis 29 compañeras de clase habían sido mutiladas ese verano. Ninguna de ellas quería hablarme ni acercarse a mí, era rechazada y aislada. Todo por no haber pasado por la ablación.

A pesar del rechazo, seguí adelante con mi empeño de estudiar. Fue entonces cuando conocí al personal de World Vision, ellos habían escuchado mi historia y buscaban jóvenes y mujeres como yo capaces de decir no a la mutilación genital femenina. Comencé a hablar de mi experiencia a otras niñas más pequeñas, sentía que me escuchaban y que podía ser capaz de transmitirles el valor suficiente para que también ellas dijeran que no.

De eso hace ya más de 10 años y en todo este tiempo, gracias al trabajo de World Vision y a jóvenes como yo, hemos evitado que 3.046 niñas sean mutiladas en Marigat.

Y hoy, me siento muy orgullosa de que tú también hayas podido escuchar mi historia. ¡Gracias!

Janet Naningoi es estudiante y líder anti-ablación en su comunidad de Marigat, en Kenia. Nosotros confiamos en ella y ahora ella ayuda a muchas otras niñas a evitar su propia ablación. tú puedes apadrinar hoy mismo a una niña como Janet y nosotros conseguiremos que no tenga que pasar por este terrible trauma, obtener una educación y ser dueña de su futuro 


World Vision vía email

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