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23 de junio de 2016

Brasil lidera ranking de muertes de ambientalistas en 2015

Maiana Diniz – Reportera de Agência Brasil

Brasil encabeza la lista de países donde murieron más activistas ambientales e involucrados en cuestiones agrarias en 2015, según el estudio En Terreno Peligroso, publicado el lunes (20) por la ONG Global Witness. En todo el mundo, 185 militantes fueron asesinados en el período, dice la organización. Es el número más alto jamás registrado por la ONG y representa un aumento del 59% con respecto a 2014.

“En 2015 más de tres personas a la semana murieron asesinadas por defender su tierra, sus bosques y sus ríos frente a industrias destructivas", informa la publicación. Brasil lidera la lista con 50 casos, seguido por Filipinas (33), Colombia (26), Perú y Nicaragua (12) y la República Democrática del Congo, donde fueron asesinados 11 activistas de esas causas.

De acuerdo con Global Witness, la principal causa de muerte de los activistas en 2015 fue su participación en los conflictos contra las actividades mineras (42 muertes), el agronegocio (20), la tala (15) y los proyectos de energía hidroeléctrica (15). La organización estima que las cifras son aún más altas, teniendo en cuenta las dificultades para obtener información.

Entre los asesinatos en Brasil está el del líder comunitario Antônio Isídio da Silva, encontrado muerto en el pueblo de Vergel, estado de Maranhão. “Ese líder de pequeños agricultores sufrió amenazas de muerte durante años por denunciar la tala ilegal en sus tierras. La policía nunca investigó su asesinato”, denuncia el informe de Global Witness.

Indígenas y la Amazonia

La vulnerabilidad de los pueblos indígenas en los conflictos agrarios, agravada por muchos casos de tenencia precaria de la tierra y aislamiento geográfico, también se destaca en el documento: unos 40% de las víctimas de 2015 eran indígenas. El estudio menciona la muerte del indio guaraní kaiowá Simeão Vilhalva, en Mato Grosso do Sul, cuando agricultores trataron de retomar forzosamente las haciendas ocupadas por indígenas en un área de la etnia Nhanderu Marangatu.

Las muertes de activistas en la Amazonia brasileña también se pusieron de relieve en el documento, que señala que la lucha para salvar la floresta se está convirtiendo cada vez más en una lucha contra las bandas criminales que aterrorizan a la población local. No se respeta ni siquiera la policía en la región, según la ONG.

El pasado viernes (17), por ejemplo, en una operación del Instituto Brasileño del Medio Ambiente (Ibama) en la Floresta Nacional de Jamanxim, en Pará, un equipo de inspección recibió disparos y un sargento de la policía militar murió. El informe también señala que hay miles de campamentos de tala ilegal en la Amazonia, que terminan por abastecer el mercado internacional.

Según Global Witness, los intereses comunes de gobiernos y empresas a menudo protegen a los responsables de las muertes de los activistas, y poco se hace para enjuiciar a los asesinos. La organización advierte que los números seguirán aumentando si no hay una intervención del Estado.

Traducción: Leonardo Vieira

Fuente: Agência Brasil
Licencia: Creative Commons


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