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22 de diciembre de 2011

República Democrática del Congo

El proyecto piloto REDD de Conservation International: una producción inédita de Disney

Belmond Tchoumba


Indice

Prólogo
Sinopsis
Introducción

1. Un bosque con múltiples problemas
2. Los bosques son propiedad del Estado
3. El proceso REDD en la RDC
4. Presentación del primer proyecto piloto REDD de la Cuenca del Congo
La Reserva de Gorilas de Tayna (RGT)
La reserva problemática de Kisimba-Ikobo
5. De la conservación de los gorilas al mercado de carbono
6. Impacto del proyecto REDD sobre las comunidades locales
Un consentimiento no siempre informado
La persistencia de conflictos en Kisimba e Ikobo
La transparencia del proyecto en cuestión
La cuestión no dilucidada de los derechos sobre el carbono
Marginalización de las mujeres
Conclusión

Prólogo

En estos últimos años, los bosques han vuelto a figurar en el orden del día de los debates internacionales. Ahora bien, este renovado interés ha seguido un proceso muy particular: proviene de las discusiones sobre la mejor manera de conservar el carbono almacenado en los bosques. Con el fin de disminuir las emisiones derivadas de la deforestación y la degradación de los bosques, las conferencias internacionales sobre el clima han formulado políticas que dieron origen a un término extraño y algo difícil de entender: REDD y, últimamente, REDD+.

Si bien son dignos de elogio los esfuerzos por combatir y reducir la deforestación, el hecho de que se centren en el carbono almacenado en los bosques y en los mecanismos REDD+ vuelve evidente que ni las comunidades del bosque y sus problemas, ni la función crucial que desempeñan los bosques en la conservación de gran parte de la biodiversidad y de las reservas de agua del mundo, serán considerados prioritarios. El sistema REDD+ responde a una visión limitada del problema de la deforestación; dicha visión es conveniente para los intereses de los grandes productores de emisiones de los países industrializados, porque los libera de la obligación de modificar sus métodos contaminantes.

Además, REDD+ está creando más problemas para los pueblos del bosque, principalmente en cuanto a sus derechos territoriales y al uso que siempre han hecho del bosque para sobrevivir. Por esa razón, el WRM decidió examinar más de cerca uno de los numerosos proyectos piloto que están en vías de ejecución en diversos países. Así, el presente informe estudio un proyecto realizado en la República Democrática del Congo, con el fin de conocer los puntos de vista y las experiencias de las comunidades directamente afectadas. El informe pone en evidencia que dichas comunidades se enfrentan a graves problemas.

Luego de pasar más de cinco años siguiendo las discusiones internacionales en las que participaron gobiernos, ONG, investigadores, grandes empresas, consultores, bancos, etc., y leyendo informes sobre proyectos piloto REDD presentados como modelos a imitar, una pregunta se nos plantea: ¿es posible “arreglar” las fallas de ese mecanismo REDD+ para el cual se sigue gastando enormes sumas de dinero en reuniones, consultas, conferencias y proyectos?

A nuestro entender, la situación actual demuestra, mejor que nunca, que es necesario explorar otros caminos. En primer lugar, es importante actualizar y analizar las causas directas e indirectas de la deforestación, tanto en cada país como a nivel internacional. Esto no ha recibido la suficiente atención en los últimos años, y se ha hecho sin la indispensable participación de los pueblos que viven en los bosques y de las organizaciones que trabajan directamente con ellos sobre el tema de la deforestación.

En segundo lugar, es indispensable reconocer que los pueblos de los bosques contribuyen a conservarlos. Quienes defienden los proyectos REDD+ no lo hacen porque, para ellos, la presencia de comunidades en los bosques representa un “problema”. En efecto, para los promotores de proyectos, el uso que hacen de los bosques dichas comunidades compromete el cálculo del volumen de carbono que, según dicen los expertos en el tema, estaría almacenado en la extensión de bosque dedicada a determinado proyecto REDD. Lo que hemos comprobado es que, en la práctica, la política más o menos explícita consiste en prohibir a las comunidades el ingreso a los bosques que siempre han utilizado.

Es probable que REDD+ termine siendo exclusivamente un mecanismo de mercado. De este modo, permitirá a los contaminadores seguir contaminando, mientras compensan sus emisiones gracias al carbono almacenado en los bosques que hayan sido preservados, de modo que la producción industrial aumentará. Esto permitirá a su vez retrasar aún más la aplicación de medidas estructurales indispensables para hacer frente a la crisis climática derivada de sistemas de producción y de consumo centrados en los combustibles fósiles, que benefician a una minoría de la población del mundo y que terminarán causando una destrucción de los bosques de tal magnitud que ningún proyecto REDD+ podrá remediarla.

Winnie Overbeek – Coordinador Internacional del Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

* Documento completo en PDF

Fuente: ALAI
Licencia: Copyleft

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