11 de enero de 2012

Severas consecuencias por la sequía en gran parte de Argentina

©RENA
Argentina

Buenos Aires, (RENA). La falta de lluvias provocada por el fenómeno climático La Niña afecta a grandes extensiones del país, con importantes pérdidas en la zona agropecuaria y un enorme incendio forestal en la región austral, según diferentes fuentes de información.

Mientras que el INTA y la Bolsa de Cereales descartaron una sequía catastrófica como la de 2008, desde Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA) advirtieron que la actual “puede resultar de mayor impacto” porque “comenzó antes y está más extendida geográficamente”.

Según la Federación Agraria (FAA), las altas temperaturas y la falta de lluvias afectan el avance de la campaña gruesa, con posibles reducciones en la producción de soja y maíz, además de pérdida de ganado.

El ministro de Agricultura de la Nación, Norberto Yauhar, confirmó que su cartera “está haciendo una evaluación permanente” de los efectos sobre la producción local, y que en breve se atenderá su impacto en zonas de Santa Fe y Buenos Aires, según la prensa.

El titular del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar Pablo Mércuri dijo a que se esperan precipitaciones a partir del lunes próximo en gran parte del área agrícola nacional. “Esta situación traerá alivio y permitirá realizar nuevos análisis sobre el estado de la campaña agrícola”, sostuvo a Noticias Argentinas.

Mientras tanto, los incendios, otra de las graves consecuencias de la sequía, ponen en alerta a diferentes zonas del país. En Chubut, Patagonia, más de 1500 hectáreas de especies arbóreas fueron destruidas por las llamas y decenas de personas tuvieron que ser evacuadas.

Suelos secos, cultivos en riesgo

Según el mapa de reservas de agua por cultivos preparado por la Oficina Nacional de Riesgo Agropecuario (ORA), hay zonas de sequía extrema en las áreas productivas del Chaco (norte), en gran parte de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, en el centro, y también en la litoraleña provincia de Entre Ríos.

El último boletín de tendencias climáticas del Servicio Meteorológico Nacional dice que la provincia de Buenos Aires, el norte, centro, litoral, Cuyo y la Patagonia tendrán temperaturas normales a superiores a la norma entre enero y marzo próximo. Y salvo en el oeste y el sur del país, donde se esperan lluvias normales, en el resto de las regiones citadas las precipitaciones podrían ser inferiores a la norma.

Para CREA, la sequía que afecta la actual campaña puede ser peor que la histórica de 2008, momento en que los productores “tenían una situación económica más holgada, luego de varios años de rendimientos normales y de precios satisfactorios”.

En 2011/12, por el contrario, “muchos no pueden vender el trigo y el maíz del ciclo anterior, lo que reduce seriamente su liquidez”, advirtieron.

Los técnicos de los Consorcios Regionales realizaron un relevamiento de la disponibilidad de humedad en distintas regiones del territorio nacional.

En Córdoba, estimaron, “las peores condiciones (con los cultivos de grano grueso) se dan en el centro y sur, mientras que en el norte la situación es algo menos comprometida”.

Por ejemplo, en Serrano, al sur de la provincia, “se vive una situación inédita por que no ha llovido durante diciembre, lo que determinó que las sojas de primera estén envejecidas, con entrenudos cortos, o se estén secando en las lomas. Además, hay ataques de isoca bolillera y de barrenador del brote”.

“El 60 por ciento de los maíces tempranos está muy comprometido, con casos de pérdidas totales. El 40 por ciento restante está muy estresado, con las hojas basales totalmente secas. Muchos cultivos iniciaron la polinización sin la aparición de la espiga”, informaron.

Los maíces tardíos nacidos no sufrieron pérdidas de plantas, pero están muy complicados. “En general, la situación de los cultivos de grano grueso es muy preocupante, ya que la expectativa de rinde es de cero a muy bajo en muchos casos”, alertaron.

En Buenos Aires hay “muy malas condiciones” en el norte, centro, oeste y sudoeste, mientras que la situación mejora hacia el sudeste y hacia el este, sobre el Atlántico. “En Pergamino y San Pedro, por ejemplo, los cultivos de soja de primera no cierran el entresurco a pesar de estar en floración. Los de segunda se han podido sembrar en el 30 por ciento de la superficie, con muerte de plantas en la hilera por falta de agua, sobre todo en los ambientes más limitantes”.

“El maíz de primera está recirculando nutrientes desde las hojas inferiores, con pérdidas calculadas del 60 al 100 por ciento del rinde potencial de diez toneladas por hectárea. No se puede sembrar maíz de segunda”, ampliaron.

En Santa Fe la situación es “crítica, sobre todo en el extremo sur”. “En varios departamentos la pérdida de rendimiento de maíz es irreversible. La soja conserva posibilidades de recuperación, pero si llueve dentro de pocos días”.

En La Pampa (centro) “todo el territorio provincial está muy seco, excepto algunas localidades cercanas a Santa Rosa y a General pico”. Y en Entre Ríos la situación hídrica es “regular, con necesidad urgente de nuevas lluvias”.

Mientras tanto, en el norte de Corrientes (NEA) “hubo seca desde mediados de noviembre, pero luego llovió en Navidad, de 30 a 150 milímetros. Se afectaron las forestaciones plantadas en primavera, los maíces y las siembras tardías de pasturas. En el centro y sur de la provincia las lluvias tendieron a la normalidad”.

Al norte, en el Chaco, hay “situación regular de humedad, con necesidad de nuevas precipitaciones”, mientras que en Formosa, la realidad “es complicada en toda la provincia, sobre todo por la evaporación que provocan las altas temperaturas, pero con posibilidades de rindes de 1800 kilos por hectárea de girasol y de 4000-5000 kilos de maíz en cultivos de primera siembra que se cosecharán en pocos días. Los de segunda no se pudieron sembrar”.

En el NOA, la situación es “muy variable”, de acuerdo con la provincia, “con situaciones críticas, en un contexto general de preocupación por falta de humedad”.

Muerte de animales

Diciembre fue el mes más seco de los últimos cuatro años, confirmó la FFA, y advirtió que las altas temperaturas y la falta de lluvias “están afectando al avance de la campaña gruesa, lo que hace prever reducciones en la producción de soja y maíz de la nueva cosecha”.

El informe de la Federación aclara que los efectos de “la Niña” se “están notando, sobre todo, en la región sur y oeste de Santa Fe, centro y norte de Buenos Aires y sudeste de Córdoba”, según medios nacionales.

Según el estudio, los montos de precipitaciones acumulados en el período comprendido entre el 1 y el 23 de diciembre de 2011 no superan los 20 milímetros en gran parte de la región, afectando la recarga de agua del suelo en la principal zona de cultivos de la Argentina.

En el caso del maíz, los productores sembraron el 87 por ciento del área destinada al cereal, oficialmente estimada en 4 millones de hectáreas, informó la FAA.

Según Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), ya está comprometido el 80 por ciento de ese cultivo, y en las regiones más delicadas las pérdidas en el rinde potencial podrían ser más del 20 por ciento. “Sólo en maíz ya se espera un impacto económico de, como mínimo, 785 millones de dólares”, señaló la entidad.

Para FAA, en soja, en algunos lugares ya tiene un desarrollo inferior al normal por el tiempo seco y cálido. Si las condiciones no cambian, advirtió, la producción argentina podría no alcanzar los 52 millones de toneladas estimados oficialmente.

Respecto de la ganadería, los puntos más críticos son Villa Minetti, San Bernardo, Santa Margarita, al norte de la Santa Fe, en el departamento 9 de Julio, donde comenzó a producirse la muerte de animales, el éxodo de algunos productores y el stock de casi un millón de cabezas, existente antes de 2008, disminuyó a 500 mil, producto de la sequía de ese año.

“La cifra tiende a menguar por la persistencia de la aridez reinante, obligando al productor a fletear el transporte de agua para el brebaje de sus animales”, indicó la FAA.

Para expertos, no es como 2008

Según la Bolsa de Cereales, en la mayor parte de los episodios de La Niña el verano suele empezar con suelos desprovistos de humedad, pero a mediados de enero comienzan las lluvias y los cultivos se recuperaran, informó Página 12.

Así ocurrió, por ejemplo, con los episodios de 2005/2006, 2007/2008 y 2010/2011, en los que las lluvias llegaron en enero, revirtiendo una situación inicial difícil.

Durante La Niña 2008/2009, en cambio, las lluvias se retrasaron y llegaron en marzo, cuando el daño era irreversible. Los especialistas afirman que ese tipo de situaciones son anormales y hay que remontarse a la campaña agrícola 1988/1989 para ver algo parecido.

Además, La Niña 2008/2009 afectó a la mayor parte del área agrícola de Sudamérica, algo inusual, mientras que el episodio actual tiene un desarrollo mucho más típico del fenómeno: afecta positivamente a ciertas zonas y negativamente a otras.

“La mayor parte del territorio de Sudamérica viene recibiendo precipitaciones normales a superiores a lo normal, que contrastan con la sequía que se observa en algunas áreas localizadas”, destaca el informe.

El Instituto de Clima y Agua del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria elaboró un informe especial sobre la evolución y perspectivas climáticas a corto y largo plazo, y confirmó que para la próxima semana se esperan lluvias que traerán beneficios a las zonas deficitarias en diversas zonas del país.

Para el organismo, las condiciones atmosféricas son acorde a lo esperado para un evento La Niña en el océano Pacífico ecuatorial, pronosticado y difundido desde el invierno pasado para la campaña 2010-11, una situación diferente a la sequía de 2008. Las condiciones antecedentes al déficit hídrico a escala regional y la distribución espacio-temporal de las precipitaciones así lo demuestran.

Ayuda nacional

“Sabemos que la situación en algunas zonas es difícil, las estamos monitoreando permanentemente, y puede cambiar en el transcurso de los próximos días si se producen algunas lluvias”, dijo el ministro de Agricultura Norberto Yauhar, tras un encuentro en la Secretaría de Comercio.

El funcionario dijo que el INTA llevará a cabo un estudio de situación sobre las áreas que más están sufriendo y especificó que “lo que haremos es tratar de llegar con ayuda a aquellos sectores donde sabemos que están en una situación irrecuperable, como puede ser el norte de Santa Fe o bien sudoeste de la provincia de Buenos Aires”.

Mientras tanto, la Comisión de Emergencia y Desastre Agropecuario de la provincia de Buenos Aires (CEDABA) dispuso la emergencia agropecuaria en los distritos de Junín, González Cháves, Chacabuco, Florentino Ameghino, General Pinto y General Villegas, que están comprometidos por vientos huracanados y sequía.

El ministro de Asuntos Agrarios bonaerense, Gustavo Arrieta, informó que “estamos con la Comisión de Emergencia en estado de asamblea permanente y haciendo un monitoreo diario de la evolución de la situación climática. El intercambio de información con el INTA y los datos satelitales a los que podemos acceder nos irán marcando las diversas conductas que iremos adquiriendo en el transcurrir de los días”.

“Hoy, con la responsabilidad que nos cabe como funcionarios, realizar algún tipo de estimación acerca de las posibles pérdidas y cuantificarlo en un escenario que está lejos de definirse, sería casi irresponsable”, consideró.

En Chubut, sur del país, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca prorrogó el estado de emergencia y desastre agropecuario por sequía a las explotaciones rurales de la provincia por el lapso de un año.

La decisión fue respaldada por la Comisión Nacional de Emergencias y Desastres Agropecuarios, con el objeto de “paliar la situación de los productores y posibilitar la recuperación de las explotaciones afectadas”.

Catástrofe ambiental en el sur

Mientras en el oeste del país las autoridades de la provincia de San Luís decretaron el alerta amarillo por el alto riesgo de incendios forestales, más al sur, en Chubut, las altas temperaturas, combinadas con la sequía y muy posiblemente con la desidia criminal, según las hipótesis más fuertes, dieron forma a siniestro que devastó con 1500 hectáreas.

Los incendios en los bosques de la villa turística El Hoyo obligaron a que decenas de personas a 10 kilómetros de esa localidad tuvieran que abandonar sus viviendas, que quedaron a merced de las llamas.

Para el gobernador Martín Buzzi, “parte del incendio fue intencional”, “se produjo luego de no menos de 20 intentos anteriores que fueron apagados por los brigadistas”. El mandatario provincial dio “instrucciones” a la policía “para poder llegar hasta los responsables”.

El siniestro se originó el martes último en cercanías del camino de acceso a la Laguna Los Alerces, en la zona de Puerto Patriada, según información oficial.

El foco adquirió un comportamiento extremo desde el inicio. Al comienzo fue gobernado por vientos del oeste provocando el ascenso en la ladera este del cordón derrumbe. Afectó también la ladera sur oeste del cerro Pirque. Por la tarde, los vientos locales provocaron el descenso hacia sectores bajos donde hay asentamientos rurales y de interfase.

“En concordancia con los valores previstos por los índices de peligro de incendio, se observaron focos secundarios desde el comienzo del incendio, continuando ese comportamiento aún en horas de la noche. Fueron afectadas Forestaciones de especies exóticas, regeneración pos incendios, matorrales, bosques de Ciprés de la Cordillera y otros complejos de vegetación”, informó Protección Civil de la Nación a RENA.

Unas 200 personas fueron desplegadas en un operativo de ataque ampliado con personal de los servicios de Manejo del Fuego de Chubut, Río Negro, el Plan Nacional de Manejo del Fuego, la Coordinación de Lucha contra Incendios de Parques Nacionales, Defensa Civil provincial, La Municipalidad de El Hoyo, y los cuarteles de Bomberos Voluntarios de Lago Puelo, El Hoyo, Epuyén, Trevelin, Esquel y El Maitén.

También colabora la Municipalidad de Epuyén, Lago Puelo, y Cholila, junto con otras instituciones en apoyo logístico, maquinaria pesada, y medios aéreos aportados por el Plan Nacional de Manejo del Fuego.

El gobernador Buzzi advirtió que la tarea de los brigadistas se circunscribe a “acotar” el avance de las llamas porque las condiciones meteorológicas impiden extinguirlo. “El trabajo en estas condiciones extremas, con 33 grados de temperatura y una sequía importante, es mantener a raya el incendio”, precisó.

Por su parte, el coordinador del PNMF, Fernando Epele, informó que las llamas “son combatidas con todos los recursos disponibles, tanto con medios aéreos como con brigadistas”. Dijo que se esperaba “un agravamiento de la situación”, aunque para hoy sábado y mañana domingo “se prevén lluvias” que pueden ayudar a paliar la situación.

Epele admitió que la magnitud del siniestro obligó al retorno del personal que había viajado a Chile para colaborar con el incendio en el sur de ese país.

La noticia más destacada y que pudo ser una verdadera desgracia tuvo que ver con que un avión hidrante del PNMF cayó en plena operación en la zona aledaña a Puerto Patriada. El piloto fue auxiliado y se encuentra estabilizado.
(JIM)

Fuente: RENA

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