México, DF
31 mar 2011
CIMAC
Por Anayeli García Martínez
Con limitaciones y tristeza pero con la esperanza de obtener justicia para Paloma Angélica Escobar Ledezma, las 104 mujeres asesinadas en los últimos tres meses y las cientos de desaparecidas desde 2002, la organización civil Justicia para Nuestras Hijas cumplió nueve años de trabajo.
En medio de la delincuencia común que se agravó con las pugnas de los cárteles del narcotráfico y el cerco militar, esta asociación surgió en 2002 como una herramienta de las madres de mujeres asesinadas y desaparecidas en Chihuahua y Ciudad Juárez que buscaban la verdad, la justicia y el cese de la impunidad.
En medio de la delincuencia común que se agravó con las pugnas de los cárteles del narcotráfico y el cerco militar, esta asociación surgió en 2002 como una herramienta de las madres de mujeres asesinadas y desaparecidas en Chihuahua y Ciudad Juárez que buscaban la verdad, la justicia y el cese de la impunidad.

