1 de junio de 2009
Hace poco que nos ha dejado una de mis cantautoras preferidas, tal vez la más.
Esta entrada la escribí hoy, cuando me acordé que tengo otro blog en el que hace tiempo que no escribo. En mi perfil preguntaba por mi música preferida y me vino a la mente una mujer que hace poco que nos ha dejado. Una mujer con una voz y una forma de cantar especial. Estoy hablando de Mari Trini.
Esta entrada la escribí hoy, cuando me acordé que tengo otro blog en el que hace tiempo que no escribo. En mi perfil preguntaba por mi música preferida y me vino a la mente una mujer que hace poco que nos ha dejado. Una mujer con una voz y una forma de cantar especial. Estoy hablando de Mari Trini.
Mari Trini
Álbum favorito: "Amores"
Álbum favorito: "Amores"
Tenía que elegir uno, pero en realidad me gustan todas sus canciones, toda su música.
Desde aquí quiero mostrarle mi agradecimiento por los buenos momentos que me ha regalado y continuará regalándome con su música.
Desde aquí quiero mostrarle mi agradecimiento por los buenos momentos que me ha regalado y continuará regalándome con su música.
A Mari Trini
Variación 2
Allá dónde ahora descanses
murmurando canciones de amor
y desengaños,
de felices momentos,
de sueños extraños,
decir ya no podrás
que no te irás con la tarde,
porque la barca del destino
no sabe de rutas, momentos,
lugares o caminos .
Y no marcharás mañana
porque mañana fue ayer,
un día triste de abril,
despacio..., casi en silencio,
pero dejando tu huella.
Y nada ni nadie
podrá pedirte ahora:
"¡ne me quitte pas!",
"ne me quitte pas..."
porque el destino ¡maldito!
te ha tomado de su mano,
llenándonos de tu ausencia,
amiga, y... cómo duele.
Mas ahí, donde estés,
tal vez puedas regalarnos
esa estrella especial
que brillará para siempre
en el jardín del alma;
esa estrella brillante que, un día,
cayó en tu jardín.
Cuando llegue mi hora,
puede que tú y yo cantemos
una canción vieja
rasgando tu guitarra
de cuerdas aceradas,
cuerpo y mástil de nogal.
Variación 2
Allá dónde ahora descanses
murmurando canciones de amor
y desengaños,
de felices momentos,
de sueños extraños,
decir ya no podrás
que no te irás con la tarde,
porque la barca del destino
no sabe de rutas, momentos,
lugares o caminos .
Y no marcharás mañana
porque mañana fue ayer,
un día triste de abril,
despacio..., casi en silencio,
pero dejando tu huella.
Y nada ni nadie
podrá pedirte ahora:
"¡ne me quitte pas!",
"ne me quitte pas..."
porque el destino ¡maldito!
te ha tomado de su mano,
llenándonos de tu ausencia,
amiga, y... cómo duele.
Mas ahí, donde estés,
tal vez puedas regalarnos
esa estrella especial
que brillará para siempre
en el jardín del alma;
esa estrella brillante que, un día,
cayó en tu jardín.
Cuando llegue mi hora,
puede que tú y yo cantemos
una canción vieja
rasgando tu guitarra
de cuerdas aceradas,
cuerpo y mástil de nogal.
RBlanco (Sofi)
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Poco después que nos dejase Mari Trini, cantante y compositora más admirada -casi idolatrada- por mí, junto con Joan Baéz -ambas con estilos totalmente opuestos- y algunas más, escribí este primer poema publicado en otro blog, hoy casi abandonado.::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
El poema, no me "llenaba" y no llegaba a reflejar lo que sentía en el momento de escribirlo; así que escribí una segunda versión, "Variación 2", publicada en este blog, que tampoco llegó a gustarme demasiado. Hoy, a algo más de un año de su ausencia he decidido publicar aquí esa primera versión, "Variación 1".
A Mari Trini
Variación 1
Allá, dónde ahora descanses,
murmurando canciones de amor
y desengaños,
de felices momentos,
y de sueños extraños.
Ni el viento de la mañana,
ni nada ni nadie
se atreverá a decir que
"ne me quitte pas",
ni que venderás tu alma
a un hombre que camina
o a los Danieles de la vida.
Ya no dirás, amiga,
que no te irás con la tarde,
porque la barca del destino
no sabe de rutas, momentos,
caminos o lugares.
Mas ahí dónde tú estés
puede que nos regales
esa estrella especial,
que brillará por siempre
en el jardín del alma,
esa estrella que un día cayó
en tu jardín.
Cuando llegue mi hora,
puede que tú y yo cantemos
una canción vieja;
tú, rasgando tu guitarra
de cuerdas aceradas,
cuerpo y mástil de nogal.
Rita Blanco
1 de junio de 2009
A veces los poemas no se dejan tocar porque si los rectificas les robas el aliento por el que fueron creados. Es mejor dejarlos en su forma original. A mí el tuyo me ha conmovido, debe ser prueba de ello.
ResponderSuprimirMari Trini era una gran artista y algo más. Me intrigaban las letras de sus canciones, tan apasionadas, metafóricas y profundas e incluso misteriosas. Un ser especial que seguro estará
participando en la eterna creación del arte y la belleza cósmicos.
Besos
Teresa
Tienes mucha razón Teresa, tanto sobre los poemas como sobre Mari Trini, un cantante y compositora extraordinaria, que se entregaba en cuerpo y alma cuando cantaba.
ResponderSuprimirPodías ver en ella una energía enorme y al mismo tiempo una delicadeza y una ternura exquisitas. Para mí es, sobre todo, una gran poeta, pues poesía eran sus canciones.
Un abrazo
Rita