Artemisa Noticias
24/03/2010
Por Sonia Santoro
El Tribunal de Casación bonaerense ratificó la libertad de Fernando Melo Pacheco, profesor de gimnasia acusado de abusar de alumnos y alumnas de un jardín de infantes de Mar del Plata. Familiares y profesionales repudian el fallo y siguen buscando justicia.
'¿Cómo se lo decimos a los chicos?' fue la pregunta que cruzaron las tres madres en la ciudad de La Plata. Acababan de recibir la noticia de que el Tribunal de Casación falló a favor del Profesor Melo Pacheco, ratificando su absolución de marzo del 2006 en la causa iniciada en su contra por abuso y corrupción de 21 niños y niñas que asistían al jardín de infantes del colegio católico Nuestra Señora del Camino. 'La conmoción fue tan grande que vinieron dos ambulancias y a las tres madres que fuimos nos tuvieron que medicar', cuenta Ely (así elige llamarse para proteger a sus hijas), a dos semanas de aquel golpe. Organizaciones de mujeres y de profesionales en contra del abuso repudiaron el fallo y convocan una marcha para el próximo viernes 26 de marzo en la ciudad de Mar del Plata.
El caso del profesor Fernando Melo Pacheco, que ejercía en el jardín de infantes del colegio católico Nuestra Señora del Camino, se conoció a mediados de 2002, cuando la mamá de una nena de 4 años, hizo la primera denuncia. Luego se sumaron a la causa las denuncias de otros padres. Cuando el juez Pedro Hooft elevó las actuaciones a juicio oral, a Melo Pacheco se lo imputó de 21 casos de 'abuso sexual gravemente ultrajante reiterado y calificado' y 'corrupción de menores agravada'. Melo Pacheco fue detenido el 26 de octubre de 2002, pero no estuvo más de dos meses tras las rejas: la Cámara Penal le concedió la posibilidad de seguir el proceso desde su casa, hasta el día del juicio.
El 27 de marzo de 2006, los jueces del Tribunal en lo Criminal Nº1, José Martinelli, Alfredo Deleonardis y Esteban Viñas, no sólo absolvieron a Melo Pacheco sino que procesaron a Ana María Birades, una de las psicólogas privadas que trabajó en las pericias de los chicos, acusada de 'co-construir el relato de los chicos' y a Adriana Vitale, perito oficial, por incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Desde entonces muchas cosas cambiaron, aunque la impunidad siga presente.
El 12 de marzo de este año, el Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires confirmó la sentencia de primera instancia y dejó nuevamente libre a Melo Pacheco e impune a Alejandro Martínez, el cura que también había sido mencionado por los abusados. Los argumentos de los jueces los jueces Benjamín Sal Llargués y Carlos Natiello fueron que 'los menores mintieron, los psicólogos no interpretaron con exactitud científica los abusos y los dichos de los menores...lo mismo que el fallo de primera instancia. Por otra parte en cuanto al cura parraco Alejandro Martinez, nada dice el fallo aun cuando los chicos hablan del 'hombre de negro' que los llevaba a la salita donde estaba el piano y los hacia poner como 'perrito' y los tocaba.... También se habló de que los padres actuaron en forma irracional, en bloque como una turba que nunca pensó ni siquiera en sus hijos', explicó Maximiliano Orsini, abogado de una nena abusada. Sin embargo, la sentencia no fue unánime. Horacio Biombo votó en disidencia y citó los casos de abuso sexual de la Iglesia hacia menores, 'reconoce que los abusos pueden haber existido y hace incapie respecto al reconocimiento del vaticano por los abusos de los curas, mas que nada por que en este caso los menores apuntaron contra el cura del colegio que supuestamente actuaba en forma conjunta con el profesor de gimnasia Melo Pacheco'.
Los nenes y nenas hoy tienen 11, 12 y 13 años. 'A lo largo de estos 8 años en búsqueda de justicia, un papá sufrió un infarto, falleció una de las mamás tras un horrible y dolorosísimo cáncer, otra de las mamás tiene cáncer de páncreas, un nene dos intentos de suicido, otro nene un intento de ahorcamiento con una soga que colgó en el patio de su casa, una nena con bulimia, un nene que se corta los brazos y un nene medicado psiquiátricamente. Pero para la justicia entramos en psicosis colectiva y contaminamos los dichos de nuestros hijos', dice Ely, madre de dos nenas abusadas, a las que trata de mantener al margen de lo que dictaminó la justicia.
¿Cómo evalúan la sentencia? 'La única evaluación posible para nosotros es el inmenso poder de la iglesia y el amargo sabor que nos deja saber que hay jueces como Natiello capaz de decirnos (como lo hizo una de las veces que hablamos con él) ‘a quien no le bajaron los pantalones alguna vez en el baño cuando éramos chicos’, y que con jueces así uno entiende por qué es tan simple que una red de pedofilia funcione en un jardín de infantes. Por ahora las medidas que vamos a tomar, entre otras son acudir a todos los medios de comunicación posibles, evitar que esta lacra pueda dar clases a niños en los colegios, buscar ayuda de todas las entidades que puedan ayudarnos en el seguimiento de la causa… es lo primero que se nos ocurre ya que todavía no entendemos como no se anuló el fallo de primera instancia', cuenta Ely.
Por otros canales, apenas conocida la sentencia, empezaron a circular los repudios de distintas organizaciones. La Red Solidaria con los Niños, Niñas y Familiares, formada a partir del primer fallo absolutorio de Melo Pacheco por organizaciones, instituciones, profesionales, actores sociales y ciudadanos comprometidos en la búsqueda de justicia señaló: 'creemos que esta medida deja una vez mas en el mas absoluto desamparo a los niños y niñas abusados sexualmente en el Colegio Nuestra Señora del Camino de la ciudad de Mar del Plata sosteniéndose así la impunidad de los abusadores que hoy están libres y en contacto con menores'.
Mientras que Profesionales Latinoamericanos/as contra el abuso de poder, un grupo de psicólogos, psiquiatras, trabajadoras sociales, periodistas e interesados, tanto varones como mujeres, en estos temas, puntualizó que en el fallo: '1°) Se desestimó el testimonio de decenas de niños y niñas, victimizándolos nuevamente al no creer en su palabra 2°) Se puso en duda la ética profesional de profesionales intervinientes, terapeutas y peritos 3°) Se inició procesamiento a una profesional por supuesto mal desempeño 3°) Se promovió la denuncia ante el Tribunal de Ética de Asociaciones de Profesionales de los intervinientes por la querella. 4°) Se maltrató y denigró por escrito, en la sentencia, a los mismos profesionales'. Y recordó que 'los niños, niñas y adolescentes víctimas de abuso sexual no mienten. Quienes contradicen esta premisa son cómplices, ni ingenuos ni inocentes, de abusadores y violentos. La lucha contra el abuso sexual es responsabilidad de toda la sociedad'.
Lo que vuelve
Ambas organizaciones contextualizan el caso dentro del avance del backlash. 'Los profesionales intervinientes han sido, y continúan siendo descalificados al menos en su proceder efecto del denominado backlash, como reacción violenta contra quienes trabajamos y denunciamos el abuso sexual infantil. Con el agregado de que en este caso, quienes fuimos testigos en el juicio, al exponer científicamente nuestras conclusiones, producto de extensas y rigurosas evaluaciones, certificamos que los abusos habían ocurrido en una institución católica dependiente del obispado y que en sus relatos los niños involucraban al cura Alejandro Martínez', dice Patricia Gordon Secretaria General Colegio de Psicólogos Distrito X Mar del Plata y ex terapeuta de algunos niños y niñas abusados.
'Es claro que este fenómeno apunta directamente hacia quienes sí tenemos las herramientas suficientes para validar una verdad a la que podemos acceder a través del conocimiento del psiquismo infantil y las prácticas que se desprenden de una disciplina científica -continúa. Quienes no tienen esos elementos pero sí el poder de decidir sobre inocencias y culpabilidades son justamente quienes desoyen con mínimos argumentos lo que tienen ante sus ojos'.
Pilar Vendrell, Psicóloga integrante de AASM-Asociación Argentina de Salud Mental y de Profesionales Lat.c/el Abuso de Poder encuadra también el caso en este fenómeno internacional que es un 'contramovimiento frente a un avance en la sociedad en cualquier sentido, en este caso contra la visibilización de la violencia de género y maltratao infantil, lograda desde hace unos veinticinco años. Su objetivo, desalentar a los profesionales nuevos, desprofesionalizar los servicios de asistencia, insistir en no creer a las víctimas, confundir a la opinión pública. En definitiva volver a intentar poner 'puertas adentro' lo que se logró hacer público. Es representante del más puro pensamiento hegemónico patriarcal del Poder'.
En esta línea, este año se conoció que la American Psychiatric Association DSM-5 Development pretende incluir en el DSM-5 Manual de Trastornos Psiquiatricos, el llamado 'Sindrome de Alienación Parental' (SAP), que supuestamente aqueja al hijo o hija y rechaza a su padre el 'lavado de cerebro' realizado por su madre quien convive con el niño o niña y es usado en muchos juicios en contra de las madres que denuncian a padres abusadores (Ver El nuevo peligro para la niñez abusada). 'Su aceptación (del SAP) es una clara forma de validación de la pedofilia teniendo en cuenta que su creador, Richard Gardner alentaba la iniciación sexual de los niños en manos de sus padres', apunta Gordon.
Para hacer visible ese repudio en una sociedad marplatense que se ha mantenido ajena a los reclamos, familiares y organizaciones convocan a marcar el próximo viernes 26 de marzo a las 18 horas desde San Martín y la Costa hasta la Catedral (enviar adhesiones a redsolidariaasi@hotmail.com). 'Nosotros y nosotras solo podemos difundir, presionar, concientizar, responder inquietudes y tratar de que la sociedad se haga cargo de la parte que le corresponde, esto es la necesaria sanción social. No es posible que Veira siga siendo un ídolo, que la gente se siente en un café al lado de Corsi, sabiendo quien es, cómo si nada. La justicia se presiona desde abajo, sin sanción social no hay justicia posible', plantea Vendrell. De todos modos, señala, en este fallo aparece un juez en disidencia, el Dr. Piombo, dando crédito a los niños y niñas, ahora ya adolescentes: 'eso favorece una esperanza en la apelación a la Corte y muestra que ciertos sectores de la Justicia, que los hay y no son tan pocos, se sitúan del lado de las víctimas'.
Orsini adelantó que apelarán a la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires 'por recurso extraordinario de inaplicablidad de ley y doctrina legal y nulidad. Entendemos que se violó palmariamente la Constitucion Nacional en su Art. 75 inc.22, artículo que recepta la Convención Internacional de los Derechos del Niño'.
Tomada de ese hilo de esperanza Ely –que todavía no se atreve a decirles a sus hijas que Melo Pacheco no está preso- sigue aguardando justicia.
El caso del profesor Fernando Melo Pacheco, que ejercía en el jardín de infantes del colegio católico Nuestra Señora del Camino, se conoció a mediados de 2002, cuando la mamá de una nena de 4 años, hizo la primera denuncia. Luego se sumaron a la causa las denuncias de otros padres. Cuando el juez Pedro Hooft elevó las actuaciones a juicio oral, a Melo Pacheco se lo imputó de 21 casos de 'abuso sexual gravemente ultrajante reiterado y calificado' y 'corrupción de menores agravada'. Melo Pacheco fue detenido el 26 de octubre de 2002, pero no estuvo más de dos meses tras las rejas: la Cámara Penal le concedió la posibilidad de seguir el proceso desde su casa, hasta el día del juicio.
El 27 de marzo de 2006, los jueces del Tribunal en lo Criminal Nº1, José Martinelli, Alfredo Deleonardis y Esteban Viñas, no sólo absolvieron a Melo Pacheco sino que procesaron a Ana María Birades, una de las psicólogas privadas que trabajó en las pericias de los chicos, acusada de 'co-construir el relato de los chicos' y a Adriana Vitale, perito oficial, por incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Desde entonces muchas cosas cambiaron, aunque la impunidad siga presente.
El 12 de marzo de este año, el Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires confirmó la sentencia de primera instancia y dejó nuevamente libre a Melo Pacheco e impune a Alejandro Martínez, el cura que también había sido mencionado por los abusados. Los argumentos de los jueces los jueces Benjamín Sal Llargués y Carlos Natiello fueron que 'los menores mintieron, los psicólogos no interpretaron con exactitud científica los abusos y los dichos de los menores...lo mismo que el fallo de primera instancia. Por otra parte en cuanto al cura parraco Alejandro Martinez, nada dice el fallo aun cuando los chicos hablan del 'hombre de negro' que los llevaba a la salita donde estaba el piano y los hacia poner como 'perrito' y los tocaba.... También se habló de que los padres actuaron en forma irracional, en bloque como una turba que nunca pensó ni siquiera en sus hijos', explicó Maximiliano Orsini, abogado de una nena abusada. Sin embargo, la sentencia no fue unánime. Horacio Biombo votó en disidencia y citó los casos de abuso sexual de la Iglesia hacia menores, 'reconoce que los abusos pueden haber existido y hace incapie respecto al reconocimiento del vaticano por los abusos de los curas, mas que nada por que en este caso los menores apuntaron contra el cura del colegio que supuestamente actuaba en forma conjunta con el profesor de gimnasia Melo Pacheco'.
Los nenes y nenas hoy tienen 11, 12 y 13 años. 'A lo largo de estos 8 años en búsqueda de justicia, un papá sufrió un infarto, falleció una de las mamás tras un horrible y dolorosísimo cáncer, otra de las mamás tiene cáncer de páncreas, un nene dos intentos de suicido, otro nene un intento de ahorcamiento con una soga que colgó en el patio de su casa, una nena con bulimia, un nene que se corta los brazos y un nene medicado psiquiátricamente. Pero para la justicia entramos en psicosis colectiva y contaminamos los dichos de nuestros hijos', dice Ely, madre de dos nenas abusadas, a las que trata de mantener al margen de lo que dictaminó la justicia.
¿Cómo evalúan la sentencia? 'La única evaluación posible para nosotros es el inmenso poder de la iglesia y el amargo sabor que nos deja saber que hay jueces como Natiello capaz de decirnos (como lo hizo una de las veces que hablamos con él) ‘a quien no le bajaron los pantalones alguna vez en el baño cuando éramos chicos’, y que con jueces así uno entiende por qué es tan simple que una red de pedofilia funcione en un jardín de infantes. Por ahora las medidas que vamos a tomar, entre otras son acudir a todos los medios de comunicación posibles, evitar que esta lacra pueda dar clases a niños en los colegios, buscar ayuda de todas las entidades que puedan ayudarnos en el seguimiento de la causa… es lo primero que se nos ocurre ya que todavía no entendemos como no se anuló el fallo de primera instancia', cuenta Ely.
Por otros canales, apenas conocida la sentencia, empezaron a circular los repudios de distintas organizaciones. La Red Solidaria con los Niños, Niñas y Familiares, formada a partir del primer fallo absolutorio de Melo Pacheco por organizaciones, instituciones, profesionales, actores sociales y ciudadanos comprometidos en la búsqueda de justicia señaló: 'creemos que esta medida deja una vez mas en el mas absoluto desamparo a los niños y niñas abusados sexualmente en el Colegio Nuestra Señora del Camino de la ciudad de Mar del Plata sosteniéndose así la impunidad de los abusadores que hoy están libres y en contacto con menores'.
Mientras que Profesionales Latinoamericanos/as contra el abuso de poder, un grupo de psicólogos, psiquiatras, trabajadoras sociales, periodistas e interesados, tanto varones como mujeres, en estos temas, puntualizó que en el fallo: '1°) Se desestimó el testimonio de decenas de niños y niñas, victimizándolos nuevamente al no creer en su palabra 2°) Se puso en duda la ética profesional de profesionales intervinientes, terapeutas y peritos 3°) Se inició procesamiento a una profesional por supuesto mal desempeño 3°) Se promovió la denuncia ante el Tribunal de Ética de Asociaciones de Profesionales de los intervinientes por la querella. 4°) Se maltrató y denigró por escrito, en la sentencia, a los mismos profesionales'. Y recordó que 'los niños, niñas y adolescentes víctimas de abuso sexual no mienten. Quienes contradicen esta premisa son cómplices, ni ingenuos ni inocentes, de abusadores y violentos. La lucha contra el abuso sexual es responsabilidad de toda la sociedad'.
Lo que vuelve
Ambas organizaciones contextualizan el caso dentro del avance del backlash. 'Los profesionales intervinientes han sido, y continúan siendo descalificados al menos en su proceder efecto del denominado backlash, como reacción violenta contra quienes trabajamos y denunciamos el abuso sexual infantil. Con el agregado de que en este caso, quienes fuimos testigos en el juicio, al exponer científicamente nuestras conclusiones, producto de extensas y rigurosas evaluaciones, certificamos que los abusos habían ocurrido en una institución católica dependiente del obispado y que en sus relatos los niños involucraban al cura Alejandro Martínez', dice Patricia Gordon Secretaria General Colegio de Psicólogos Distrito X Mar del Plata y ex terapeuta de algunos niños y niñas abusados.
'Es claro que este fenómeno apunta directamente hacia quienes sí tenemos las herramientas suficientes para validar una verdad a la que podemos acceder a través del conocimiento del psiquismo infantil y las prácticas que se desprenden de una disciplina científica -continúa. Quienes no tienen esos elementos pero sí el poder de decidir sobre inocencias y culpabilidades son justamente quienes desoyen con mínimos argumentos lo que tienen ante sus ojos'.
Pilar Vendrell, Psicóloga integrante de AASM-Asociación Argentina de Salud Mental y de Profesionales Lat.c/el Abuso de Poder encuadra también el caso en este fenómeno internacional que es un 'contramovimiento frente a un avance en la sociedad en cualquier sentido, en este caso contra la visibilización de la violencia de género y maltratao infantil, lograda desde hace unos veinticinco años. Su objetivo, desalentar a los profesionales nuevos, desprofesionalizar los servicios de asistencia, insistir en no creer a las víctimas, confundir a la opinión pública. En definitiva volver a intentar poner 'puertas adentro' lo que se logró hacer público. Es representante del más puro pensamiento hegemónico patriarcal del Poder'.
En esta línea, este año se conoció que la American Psychiatric Association DSM-5 Development pretende incluir en el DSM-5 Manual de Trastornos Psiquiatricos, el llamado 'Sindrome de Alienación Parental' (SAP), que supuestamente aqueja al hijo o hija y rechaza a su padre el 'lavado de cerebro' realizado por su madre quien convive con el niño o niña y es usado en muchos juicios en contra de las madres que denuncian a padres abusadores (Ver El nuevo peligro para la niñez abusada). 'Su aceptación (del SAP) es una clara forma de validación de la pedofilia teniendo en cuenta que su creador, Richard Gardner alentaba la iniciación sexual de los niños en manos de sus padres', apunta Gordon.
Para hacer visible ese repudio en una sociedad marplatense que se ha mantenido ajena a los reclamos, familiares y organizaciones convocan a marcar el próximo viernes 26 de marzo a las 18 horas desde San Martín y la Costa hasta la Catedral (enviar adhesiones a redsolidariaasi@hotmail.com). 'Nosotros y nosotras solo podemos difundir, presionar, concientizar, responder inquietudes y tratar de que la sociedad se haga cargo de la parte que le corresponde, esto es la necesaria sanción social. No es posible que Veira siga siendo un ídolo, que la gente se siente en un café al lado de Corsi, sabiendo quien es, cómo si nada. La justicia se presiona desde abajo, sin sanción social no hay justicia posible', plantea Vendrell. De todos modos, señala, en este fallo aparece un juez en disidencia, el Dr. Piombo, dando crédito a los niños y niñas, ahora ya adolescentes: 'eso favorece una esperanza en la apelación a la Corte y muestra que ciertos sectores de la Justicia, que los hay y no son tan pocos, se sitúan del lado de las víctimas'.
Orsini adelantó que apelarán a la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires 'por recurso extraordinario de inaplicablidad de ley y doctrina legal y nulidad. Entendemos que se violó palmariamente la Constitucion Nacional en su Art. 75 inc.22, artículo que recepta la Convención Internacional de los Derechos del Niño'.
Tomada de ese hilo de esperanza Ely –que todavía no se atreve a decirles a sus hijas que Melo Pacheco no está preso- sigue aguardando justicia.
Fuente: Artemisa Noticias
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