27/12/2009
Teodoro Rentería Arróyave
Aprobada por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal la norma que legaliza los matrimonios entre personas del mismo sexo con derecho a la adopción, con la que se colocó en la línea de los parlamentos vanguardistas del mundo en el renglón del respeto a los derechos humanos, como era de esperarse se presentó la intolerancia de los que piensan diferente y no respetan la diversidad.
Esos grupos de la intolerancia representados en nuestro país, como es de sobra conocido, por la Iglesia Católica y por su adlátere el Partido Acción Nacional, PAN, por lo pronto fueron dejados de la mano por la propia Santa Sede, seguro por las enrarecidas e ignorantes declaraciones.
Esos grupos de la intolerancia representados en nuestro país, como es de sobra conocido, por la Iglesia Católica y por su adlátere el Partido Acción Nacional, PAN, por lo pronto fueron dejados de la mano por la propia Santa Sede, seguro por las enrarecidas e ignorantes declaraciones.
El vocero del Vaticano, Federico Lombardi, omitió cualquier comentario al respecto al explicar que la sede de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana no establecerá una postura al respecto y señaló que serán los obispos católicos mexicanos los que deberán pronunciarse “porque es un asunto local”. De ahí se desprende que el mismo no encaja en el dogma religioso.
Para tener una idea clara de la intolerancia y la intransigencia de estos grupos herederos del oscurantismo feudal, tomemos estas muestras, no sin antes apuntar que dos diputados locales del Partido Revolucionario Institucional, PRI, Emiliano Cruz y Octavio West y 3 del Verde Ecologista, Raúl Nava, Alberto Couttolenc y Norberto Solís, sin respeto a los documentos básicos de sus institutos políticos, les hacen el juego al anteponer sus creencias religiosas a los asuntos de Estado y el respeto a la sociedad a la que juraron servir sin distingos de ninguna especie.
Los diputados locales del PAN, encabezados por Mariana Gómez del Campo, ahora pretenden, ilusos, que el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón vete la reforma al Código Civil capitalino, con argumentos falaces como que es una “ley plagada de vicios, tanto en su contenido como en su procedimiento”, y porque fue aprobada “al vapor” y sin la participación de expertos, y “mucho menos la posibilidad de que la ciudadanía pudiera opinar mediante un referéndum”.
Como es costumbre, los que no se miden son los purpurados: el obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda, calificó de “estupidez” las uniones entre homosexuales y le hizo segunda el cardenal Norberto Rivera Carrera.
La defensa a la vanguardista norma, en este caso a la diversidad biológica de las personas que nos deben merecer todo el respeto, está asegurada por parte de personalidades de las principales fuerzas políticas, inclusive del PAN.
Manlio Fabio Beltrones del PRI consideró que la determinación de la Asamblea Legislativa es de avanzada y garantiza la salvaguarda de los derechos humanos, Gabriela Cuevas del PAN expresó que la decisión busca mayor igualdad de derechos entre los capitalinos y Enoé Uranga del PRD señaló que la aprobación tiene que ver con las garantías de cualquier persona.
Ante todo este mar acotado hasta ahora de la intolerancia, se mantiene la interrogante de qué está hecha la nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación con la conformación que representan los dos flamantes togados ante la posibilidad de que la coordinadora del PAN en la ALDF, Mariana Gómez del Campo logre las tres firmas faltantes para completar 18 y así poder impugnar ante la Corte la reforma al Código Civil.
No creemos que prospere la reacción, puesto que hasta el gobierno federal, por medio del titular de Salud, José Ángel Córdova Villalobos expresó: “qué bueno que haya respeto para todas las personas” y nos sumamos al llamado del presidente de la Comisión de Derechos Humanos del DF, Luis González Placencia a evitar los discursos incendiarios que impliquen discriminación hacia otras personas, que a su vez pueden llevar a la violencia física.
No a la intolerancia, respeto a la diversidad, a los derechos humanos de todos sin distinciones de ninguna especie.
Para tener una idea clara de la intolerancia y la intransigencia de estos grupos herederos del oscurantismo feudal, tomemos estas muestras, no sin antes apuntar que dos diputados locales del Partido Revolucionario Institucional, PRI, Emiliano Cruz y Octavio West y 3 del Verde Ecologista, Raúl Nava, Alberto Couttolenc y Norberto Solís, sin respeto a los documentos básicos de sus institutos políticos, les hacen el juego al anteponer sus creencias religiosas a los asuntos de Estado y el respeto a la sociedad a la que juraron servir sin distingos de ninguna especie.
Los diputados locales del PAN, encabezados por Mariana Gómez del Campo, ahora pretenden, ilusos, que el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón vete la reforma al Código Civil capitalino, con argumentos falaces como que es una “ley plagada de vicios, tanto en su contenido como en su procedimiento”, y porque fue aprobada “al vapor” y sin la participación de expertos, y “mucho menos la posibilidad de que la ciudadanía pudiera opinar mediante un referéndum”.
Como es costumbre, los que no se miden son los purpurados: el obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda, calificó de “estupidez” las uniones entre homosexuales y le hizo segunda el cardenal Norberto Rivera Carrera.
La defensa a la vanguardista norma, en este caso a la diversidad biológica de las personas que nos deben merecer todo el respeto, está asegurada por parte de personalidades de las principales fuerzas políticas, inclusive del PAN.
Manlio Fabio Beltrones del PRI consideró que la determinación de la Asamblea Legislativa es de avanzada y garantiza la salvaguarda de los derechos humanos, Gabriela Cuevas del PAN expresó que la decisión busca mayor igualdad de derechos entre los capitalinos y Enoé Uranga del PRD señaló que la aprobación tiene que ver con las garantías de cualquier persona.
Ante todo este mar acotado hasta ahora de la intolerancia, se mantiene la interrogante de qué está hecha la nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación con la conformación que representan los dos flamantes togados ante la posibilidad de que la coordinadora del PAN en la ALDF, Mariana Gómez del Campo logre las tres firmas faltantes para completar 18 y así poder impugnar ante la Corte la reforma al Código Civil.
No creemos que prospere la reacción, puesto que hasta el gobierno federal, por medio del titular de Salud, José Ángel Córdova Villalobos expresó: “qué bueno que haya respeto para todas las personas” y nos sumamos al llamado del presidente de la Comisión de Derechos Humanos del DF, Luis González Placencia a evitar los discursos incendiarios que impliquen discriminación hacia otras personas, que a su vez pueden llevar a la violencia física.
No a la intolerancia, respeto a la diversidad, a los derechos humanos de todos sin distinciones de ninguna especie.
- Teodoro Rentería Arróyave es periodista y escritor mexicano.
teodoro@libertas.com.mx - www.fapermex.com - www.clubprimeraplana.com.mx
Fuente: ALAI
Licencia: Copyleft
Lo bueno de este tipo de avances sociales es que es muy difícil que ningún gobierno los eche abajo. Supongo que nada es imposible, pero son los avances que hacen que un país se fortalezca, sin lugar a dudas. Me alegré mucho cuando conocí la noticia. Que los grupos reaccionarios iban a protestar y a hacer ruido estaba claro, pase lo que pase siempre lo hacen, en eso son enormemente disciplinados.
ResponderSuprimirun abrazo.
Me alegró mucho la noticia. Con anterioridad estaba previsto en Argentina el matrimonio de dos hombres: una juez declaró inconstitucional la prohibición de matrimonios del mismo sexo; pero otra juez recurrió el auto de la primera y ahora está a la espera de lo que diga el Tribunal Constitucional. Esperemos que en México ésta ley salga adelante.
ResponderSuprimirUn abrazo
Sofi
ALGUNAS CONSIDERACIONES LLAMATIVAS A LA CULTURA GAY...
ResponderSuprimirQue seamos más abiertos y tolerantes que hace dos siglos, no supone que seamos más inteligentes.
1ª. Es curioso que los gays y los políticos que manifiestan cierta afinidad con ellos (y que tanto apelan al derecho 'de la diferencia'), no reconozcan la diferencia primera, principal y fundamental: ¡la de los dos sexos!
2ª. Qué la naturaleza nos haya hecho sexuados (dos sexos -mujer y hombre-) ¡no es ninguna anécdota!!!
3ª. La cultura gay no está fundamentada en orientaciones sexuales naturales (¡con dos homos o dos lesbis jamás se hubiera desarrollado la especie humana!) ni tampoco universalizables (¡si así lo fueran desembocarían en la desaparición de los seres humanos!)
4ª. La Ley (la impuesta recientemente en México D.F. a favor de los matrimonios gays también) siempre lleva aparejada (inherente) la idea y el principio de elegir, defender y proteger todo aquello que sea razonable, honesto, justo y verdadero.
5ª. ¿Lo contrario de razonable, honesto, justo y verdadero? Pues... absurdo, deshonesto, injusto y falso. ¿Ejemplo?: que se imponga una ley que regule la relación y la convivencia de dos personas del mismo sexo... ¡sustituyendo o reemplazando a la existente para los matrimonios y familias de personas de distinto sexo!
(A eso se le llama: ¡discriminación -despreciativa- hacia los derechos, cultura, historia, naturaleza y concepto de familia tradicional aceptada, reconocida, asumida y defendida por la inmensa mayoría de la sociedad!)
(¡como en los mejores tiempos de los dictadores, eh!:
¡Tutoría de la sociedad por supina ignorancia y minoría de edad de esta!)
(¡de risa estos... listos!)
6º. Si la homosexualidad y el lesbianismo no son naturales (como parece evidente)... ¿qué son, pues?: ¿Taras, anomalías, vicios, defectos, trastornos, alteraciones, desviaciones, perversiones?
7º. Es tan injusto tratar desigualmente a los iguales... ¡como igualmente a los desiguales!
8ª. ¿Se les concederá a los homosexuales (por aquello de la igualdad -y si así lo exigieran, naturalmente-)... el derecho a parir, a ser madres?
(Pdta.: que no puedan -por lo visto, leído, razonado y reflexionado- es lo de menos)
Pdta.(Final): Aquí (a mi entender) vuelve haber demasiada gente que piensa que la boca tiene una única finalidad:
chuparse el dedo.
: )
Decir que considero su comentario insultante, además de homófobo.
ResponderSuprimirTanto la heterosexualidad como la homosexualidad no son hechos o tendencias culturales, sino afectivas y sexuales. Y se dan ¡qué cosas!, tanto entre los seres humanos, como en el reino animal.
Lo justo, verdadero y razonable es respetar a las personas por cómo son, no por su tendencia sexual.
Si de los seres humanos, el 50% fuese homosexual, habría otro 50% heterosexual, por lo que la especie humana nunca estaría en peligro.
El peligro para la especie humana son los y las intolerantes que no aceptan otras formas de ver la vida que las suyas.
Homosexualidad y lesbianismo es lo mismo y es tan natural como ser heterosexual.
Taras, anomalias, defectos, transtornos, alteraciones, desviaciones, etc. sin sintomas de enfermedad. La Organización Mundial de la Salud (OMS)considera que la homosexualidad NO es una enfermedad.
¿Vicios? ¿Se refiere tal vez al la detestable cantidad de pederastas heterosexuales que abusan de niños y niñas?
Finalmente. Acaba usted de descubrir la pólvora, ¿puede decirme hacia quiénes están encaminadas la mayoría de las leyes de todos los países el mundo? Por lo que yo sé: hacia el hombre y la mujer. ¿Acaso un gay deja de ser hombre por el hecho de ser gay; o una lesbiana deja de ser mujer por el hecho de ser lesbiana?
La boca se puede usar para muchas cosas, hasta para hablar basándonos en puros prejuicios.
RBlanco
Perdone... la HOMOSEXUALIDAD Y EL LESBIANISMO son -en primer lugar y fundamentalmente- ORIENTACIONES SEXUALES.
ResponderSuprimir(los demás aditamentos que se le añadens son para que sepan mejor -como el azucar o la sal-... o vender mejor el producto)
Pdta.: Sr. o Srto., con dos lesbis o dos homos JAMÁS SE HUBIERA DESARROLLADO EL SER HUMANO. Así que de NATURAL... nada de nada.
Pdta.(Final): ¿Usted también tiene derecho a voto???
: )
Primero: La homosexualidad incluye a hombres y mujeres; es decir, a gays y lesbianas.
ResponderSuprimirSegundo: Ud. mismo lo dice: La Homosexualidad es una tendencia sexual. Igual que la Heterosesualidad.
Tercero: A es a B como C es D. Si la Hereterosexualidad tiene un componente, sexual, pero también afectivo. ¿Está de acuerdo, no?
Pues la Homosexualidad, es igual. Un hombre puede sentir atracción sexual por un hombre, pero, además, puede enamorarse de él. Entonces tiene un componente tan afectivo como un o una Heterosexual.
Si todo hubiésemos sido homosexuales, ya miraría la naturaleza la forma de reproducirnos.
Ahora, que Ud. no quiera entenderlo, ni hacer caso a la ciencia y lo que es peor, a los sentimientos de las personas, ya es otra cosa
En cuanto a mi derecho a votar... Ud mismo.