Lima, 27/12/2009 (CNR).- El director de la Asociación Paz y Esperanza, Germán Vargas, expresó su preocupación por la excarcelación de Andrés Egoechaga Salazar, quien fue condenado a 25 años de prisión como autor intelectual del asesinato del joven Indalecio Pomatanta (17), quemado vivo en 1995 por un grupo de marinos.“Nos parece que en algunos magistrados existe un alejamiento de algunos criterios jurisprudenciales básicos que tienen que ver con la sanción a algunos perpetradores de violaciones a los derechos humanos”, declaró a CNR.
Vargas dijo que -hasta que no se pruebe lo contrario- no quiere suponer que la citada excarcelación se concretó por presiones de parte de las Fuerzas Armadas o dejar expresamente impune un caso de lesa humanidad.
En tanto, reiteró que la libertad de Andrés Egoechaga podría ser una acción aislado de los magistrados de la Sala Penal Nacional. Comentó también que algunos magistrado utilizan ciertas fechas cuando la gente está distraída -como son las fiestas de fin de año- para emitir sus fallos y evitar rechazo sobre todo a nivel de medios.
La muerte de Indalecio Pomatanta Albarrán ocurrió en abril del 1995, cuando una patrulla de marinos ingresó a su vivienda en la localidad de Von Humboldt (Pucallpa) en búsqueda de armas. El menor de 17 años fue interrogado al respecto y, tras señalar no tener conocimiento sobre el tema, integrantes de la patrulla “Aries” le rosearon gasolina y le prendieron fuego.
Siete días más tarde del brutal hecho, el propio Indalecio, quien sobrevivió al ataque, denunció a los marinos. Lamentablemente, el adolescente no sobrevivió para recibir justicia.
El caso de Indalecio Pomatanta fue recogido por la Comisión de la Verdad y Reconciliación y representa una prueba de que, durante el conflicto armado interno que vivió el país, hubo violaciones a los derechos humanos tanto de las Fuerzas Armadas como de los grupos terroristas.
En tanto, reiteró que la libertad de Andrés Egoechaga podría ser una acción aislado de los magistrados de la Sala Penal Nacional. Comentó también que algunos magistrado utilizan ciertas fechas cuando la gente está distraída -como son las fiestas de fin de año- para emitir sus fallos y evitar rechazo sobre todo a nivel de medios.
La muerte de Indalecio Pomatanta Albarrán ocurrió en abril del 1995, cuando una patrulla de marinos ingresó a su vivienda en la localidad de Von Humboldt (Pucallpa) en búsqueda de armas. El menor de 17 años fue interrogado al respecto y, tras señalar no tener conocimiento sobre el tema, integrantes de la patrulla “Aries” le rosearon gasolina y le prendieron fuego.
Siete días más tarde del brutal hecho, el propio Indalecio, quien sobrevivió al ataque, denunció a los marinos. Lamentablemente, el adolescente no sobrevivió para recibir justicia.
El caso de Indalecio Pomatanta fue recogido por la Comisión de la Verdad y Reconciliación y representa una prueba de que, durante el conflicto armado interno que vivió el país, hubo violaciones a los derechos humanos tanto de las Fuerzas Armadas como de los grupos terroristas.
Audio
Foto: Caso de Indalecio Pomatanta.
Fuente: CNR
dios mio e que pais estamos , aqui en PERU NO SE RESPETAN DERECHOS HUMANOS,
ResponderSuprimirlos vocales y fiscales de la corte suprema reciben plata de la u alas peruanas
Lamentablemente, pasa en todas partes y cada vez más, no sólo en Perú. Hace tiempo muchos países los respetaban por la mala imagen que daba de ellos no hacerlo; ahora, han perdido la dignidad y la vergüenza y vale todo. Me refiero a los gobiernos.
ResponderSuprimirGracias por comentar
RBlanco (Sofi)