Radio Mundo Real
23/11/2009
El reclamo de mayor transparencia en la adjudicación de planes laborales cooperativos, vivió otra jornada de violencia institucional en Argentina
Las organizaciones sociales territoriales que el viernes último se movilizaron a la municipalidad de Esteban Echeverría en reclamo de trabajo para miles de familias ―lo que había sido prometido por el propio intendente― fueron reprimidas mediante un fuerte operativo policial. Quince militantes resultaron detenidos y otros tantos heridos con balas de goma, entre los que se encontraban niños y mujeres. +Audio
Las organizaciones sociales territoriales que el viernes último se movilizaron a la municipalidad de Esteban Echeverría en reclamo de trabajo para miles de familias ―lo que había sido prometido por el propio intendente― fueron reprimidas mediante un fuerte operativo policial. Quince militantes resultaron detenidos y otros tantos heridos con balas de goma, entre los que se encontraban niños y mujeres. +Audio
El reclamo que llevaron los movimientos sigue siendo el mismo: la participación de las agrupaciones autónomas en el plan de trabajo mediante cooperativas «Argentina Trabaja»; la denuncia que sostienen también se mantiene: los intendentes de los distritos del conurbano bonaerense fortalecen una estructura clientelar registrando en el plan solo a sus «amigos».
«Después de dos horas de estar manifestándonos frente al municipio, logramos que nos den una reunión algunos funcionarios que no tenían decisión; (...) a la media hora hubo un relevo de policías; cuando se incorpora este grupo, comienzan a chocar a los compañeros, a pegarles con los escudos y después, directamente a pegar con balas de goma», recuerda Ayelén, una de las mujeres que integran el MTD Javier Barrionuevo, organización que hace 8 años trabaja en los barrios de Esteban Echeverría y que tomara su nombre de un compañero asesinado en un corte de ruta del año 2002.
La decena de grupos que participaron de la movilización, consideran que la represión del viernes forma parte de una nueva escalada en la criminalización que sufren las organizaciones sociales que trabajan, desde la solidaridad, con las familias desocupadas en los barrios de la provincia de Buenos Aires.
«Una característica que tenemos todas las organizaciones sociales de los barrios es que la mayoría son compañeras mujeres con sus familias, que estaban pidiendo trabajo en ese momento; la actitud de la "bonaerense" como siempre, desmedida, con una violencia impresionante», afirma Ayelén antes de repasar el objetivo de esta lucha: «No pedimos que todas las familias sean incorporadas a este programa de trabajo, pero sí que seamos tenidas en cuenta y no quedar absolutamente afuera, cuando somos organizaciones que venimos laburando con talleres de oficios, con jóvenes, talleres con mujeres, con niños, con comedores».
En las últimas semanas, los movimientos sociales vienen siendo objeto de la estigmatización que hacen de ellos los grandes medios de comunicación comercial y que, en la vida social argentina lamentablemente, muchos acompañan. «Solamente nos queda la impotencia de poder plantearle a la sociedad que nosotros queremos trabajo ―concluye Ayelén―, que es un derecho que nos pertenece, y que no estamos dispuestos a que siempre siga pasando lo mismo en cuanto a corrupción, clientelismo y el no respeto de las mujeres, de los hombres que todavía no han resuelto su problema de pobreza».
«Después de dos horas de estar manifestándonos frente al municipio, logramos que nos den una reunión algunos funcionarios que no tenían decisión; (...) a la media hora hubo un relevo de policías; cuando se incorpora este grupo, comienzan a chocar a los compañeros, a pegarles con los escudos y después, directamente a pegar con balas de goma», recuerda Ayelén, una de las mujeres que integran el MTD Javier Barrionuevo, organización que hace 8 años trabaja en los barrios de Esteban Echeverría y que tomara su nombre de un compañero asesinado en un corte de ruta del año 2002.
La decena de grupos que participaron de la movilización, consideran que la represión del viernes forma parte de una nueva escalada en la criminalización que sufren las organizaciones sociales que trabajan, desde la solidaridad, con las familias desocupadas en los barrios de la provincia de Buenos Aires.
«Una característica que tenemos todas las organizaciones sociales de los barrios es que la mayoría son compañeras mujeres con sus familias, que estaban pidiendo trabajo en ese momento; la actitud de la "bonaerense" como siempre, desmedida, con una violencia impresionante», afirma Ayelén antes de repasar el objetivo de esta lucha: «No pedimos que todas las familias sean incorporadas a este programa de trabajo, pero sí que seamos tenidas en cuenta y no quedar absolutamente afuera, cuando somos organizaciones que venimos laburando con talleres de oficios, con jóvenes, talleres con mujeres, con niños, con comedores».
En las últimas semanas, los movimientos sociales vienen siendo objeto de la estigmatización que hacen de ellos los grandes medios de comunicación comercial y que, en la vida social argentina lamentablemente, muchos acompañan. «Solamente nos queda la impotencia de poder plantearle a la sociedad que nosotros queremos trabajo ―concluye Ayelén―, que es un derecho que nos pertenece, y que no estamos dispuestos a que siempre siga pasando lo mismo en cuanto a corrupción, clientelismo y el no respeto de las mujeres, de los hombres que todavía no han resuelto su problema de pobreza».
Foto: http://www.frentedariosantillan.org/
Audio -11'7"-
Fuente: Radio Mundo Real
Licencia: Creative Commons
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