MundoComunicas
25/11/2009
Ocho años después de que las naciones industrializadas se comprometieran a transferir cientos de millones de dólares a los países pobres para que estos pudieran adaptarse a las consecuencias del cambio climático, resulta imposible saber qué parte del dinero ha sido realmente entregada, según una investigación llevada a cabo por la BBC.
En la Declaración de Bonn de 2001 los países ricos acordaron dar US$410 millones al año a las naciones en vías de desarrollo, para lo que se crearon dos fondos especiales de Naciones Unidas (ONU).
En la Declaración de Bonn de 2001 los países ricos acordaron dar US$410 millones al año a las naciones en vías de desarrollo, para lo que se crearon dos fondos especiales de Naciones Unidas (ONU).
Los países pobres aseguran que hasta 2008 deberían haber ingresado al menos US$1.600 millones a ese fondo.
Pero ocho años después, tan sólo se han pagado US$260 millones.
“Nos sentimos frustrados y traicionados”, le dijo a la BBC Richard Myungi, representante de los países en vías de desarrollo en las negociaciones sobre el cambio climático.
Boni Biagini, responsable de los fondos de la ONU creados con la Declaración de Bonn también cree que los países ricos deberían haber aportado mucho más dinero.
“Las cifras no concuerdan con los US$410 millones anuales prometidos. Si fuera así, a estas alturas estarían entregando miles de millones de dólares”, aseguró Biagini.
“Sí hemos cumplido”
Pero los países ricos que suscribieron la Declaración de Bonn aseguran que su intención nunca fue transferir esos US$410 millones anuales a los dos fondos de Naciones Unidas.
Afirman que la declaración les permitía gastar el dinero en formas “bilaterales y multilaterales”.
Artur Runge-Metzger, el principal negociador de la Unión Europea sobre el cambio climático, defiende que el bloque ha cumplido con el compromiso de la Declaración de Bonn.
“Podemos decir que hemos cumplido la promesa. La financiación del cambio climático ha aumentado considerablemente”, afirma.
En cualquier caso, admite que la UE no puede proporcionar datos que demuestren que pagaron el dinero a través de esos medios bilaterales y multilaterales que contempla la Declaración de Bonn.
“A veces es difícil establecer qué parte sirvió para financiar la lucha contra el cambio climático”, asegura el funcionario de la UE.
El doctor Marc Pallemaerts, responsable de redactar la Declaración de Bonn en 2001 cuando era el jefe de gabinete de presidencia belga de la UE, reconoce que a algunos países se les hizo creer que el dinero prometido iría destinado a los fondos de Naciones Unidas.
“Algunos pudieron haber sido engañados de verdad, aunque otros sabían que la ambigüedad (de la declaración) era deliberada”, explica Pallemaerts.
Pero ocho años después, tan sólo se han pagado US$260 millones.
“Nos sentimos frustrados y traicionados”, le dijo a la BBC Richard Myungi, representante de los países en vías de desarrollo en las negociaciones sobre el cambio climático.
Boni Biagini, responsable de los fondos de la ONU creados con la Declaración de Bonn también cree que los países ricos deberían haber aportado mucho más dinero.
“Las cifras no concuerdan con los US$410 millones anuales prometidos. Si fuera así, a estas alturas estarían entregando miles de millones de dólares”, aseguró Biagini.
“Sí hemos cumplido”
Pero los países ricos que suscribieron la Declaración de Bonn aseguran que su intención nunca fue transferir esos US$410 millones anuales a los dos fondos de Naciones Unidas.
Afirman que la declaración les permitía gastar el dinero en formas “bilaterales y multilaterales”.
Artur Runge-Metzger, el principal negociador de la Unión Europea sobre el cambio climático, defiende que el bloque ha cumplido con el compromiso de la Declaración de Bonn.
“Podemos decir que hemos cumplido la promesa. La financiación del cambio climático ha aumentado considerablemente”, afirma.
En cualquier caso, admite que la UE no puede proporcionar datos que demuestren que pagaron el dinero a través de esos medios bilaterales y multilaterales que contempla la Declaración de Bonn.
“A veces es difícil establecer qué parte sirvió para financiar la lucha contra el cambio climático”, asegura el funcionario de la UE.
El doctor Marc Pallemaerts, responsable de redactar la Declaración de Bonn en 2001 cuando era el jefe de gabinete de presidencia belga de la UE, reconoce que a algunos países se les hizo creer que el dinero prometido iría destinado a los fondos de Naciones Unidas.
“Algunos pudieron haber sido engañados de verdad, aunque otros sabían que la ambigüedad (de la declaración) era deliberada”, explica Pallemaerts.
Foto: Comunicas
Fuente: Comunicas
Licencia: Creative Commons
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