Durante los últimos siete meses que no he publicado en el blog, he estado desligada, aislada, de la información en todas sus formas. Ni me he informado, ni he informado. Me preguntaba y todavía me pregunto ¿para qué informar?, ¿para qué informarme?
No es que el panorama haya cambiado para mejor en este tiempo. Más bien ha ido a peor y, a día de hoy, nos encontramos con que nuestros derechos y libertades están cada vez más deteriorados si cabe, que cuando decidí tomar unas largas vacaciones.
Todavía me pregunto ¿por qué informar?, ¿por qué nadar contra corriente, cuando los ánimos son escasos y el panorama es desolador? Tal vez por esto mismo: que el panorama de nuestros derechos es cada vez peor. Y, sobre todo, porque escucho a algunas personas decir que no ven la tele ni leen el periódico, ni escuchan la radio, porque están hartas que nos vendan que los recortes que se nos están aplicando son necesarios para nuestro bien, cuando realmente lo son para que estén bien bancos y demás parásitos que estamos padeciendo, corregidos y aumentados, desde que sufrimos esta crisis que dicen financiera pero que está atacando las bases de nuestros derechos y libertades. Por eso, es preciso seguir informando.
No es que el panorama haya cambiado para mejor en este tiempo. Más bien ha ido a peor y, a día de hoy, nos encontramos con que nuestros derechos y libertades están cada vez más deteriorados si cabe, que cuando decidí tomar unas largas vacaciones.
Todavía me pregunto ¿por qué informar?, ¿por qué nadar contra corriente, cuando los ánimos son escasos y el panorama es desolador? Tal vez por esto mismo: que el panorama de nuestros derechos es cada vez peor. Y, sobre todo, porque escucho a algunas personas decir que no ven la tele ni leen el periódico, ni escuchan la radio, porque están hartas que nos vendan que los recortes que se nos están aplicando son necesarios para nuestro bien, cuando realmente lo son para que estén bien bancos y demás parásitos que estamos padeciendo, corregidos y aumentados, desde que sufrimos esta crisis que dicen financiera pero que está atacando las bases de nuestros derechos y libertades. Por eso, es preciso seguir informando.
Rita Blanco







